domingo, 16 de mayo de 2010

Lección de célula N°4 de Mayo:“El poder de la Palabra de Dios”

¡Dios es un Dios grande y su Palabra es poderosa! Hoy profundizaremos más acera de ella, de su eficacia y por qué cada vez que llega a nuestro ser, trae espiritualidad al corazón.
La Escritura de Dios es tan real que cuando uno lee un diario o un libro, solo lee palabras de hombres preparados, pero cuando uno lee lo escrito por el Señor, que se ha plasmado en la Biblia, genera una espiritualidad nueva y una fe más profunda.
La Biblia te hace espiritual
La fe humana necesita una salida, pero la fe de Dios provoca lo sobrenatural. La fe puesta en el Señor, se manifiesta y viene por el oír la Palabra de Dios.
Cuando Él deposita fe en tu vida, es como una semilla, a la cual hay que cultivar, esta es la fe inicial. Es necesario regarla y cuidarla para que de lo que lleva en su interior. Tú ya tienes esa fe, es la misma que te permitió confesar a Jesús como tu Señor y bautizarte, por ejemplo. Cristo plantó en ti la fe de Dios, por eso llegaste hasta este lugar. Pero ¿cómo crece?
Crece con la constancia en buscar de Dios y absorber sus estatutos. Cuando Jesús se enfrentó al enemigo, le dijo que el hombre no solo viviría de pan sino también necesitaría de la Palabra de Dios para existir.
Vivimos del oír, del estudiar, del meditar y el aplicar la Palabra de Dios en nuestro andar diario. Tenemos que alimentarnos de las Escrituras así como nos nutrimos de los alimentos diariamente. No existe el desayunar solamente los Domingos o cenar únicamente los sábados a la noche. Uno se alimenta regularmente para vivir con salud. De igual manera, en lo espiritual, necesitamos nuestro refrigerio todos los días a través de la Palabra del Señor.
Algunos amantes de los números afirman que el Nuevo Testamento se puede leer completamente en 18 horas. Allí encontraremos el poder y el amor del Padre a través de Jesús y el Espíritu Santo. Si comienzas por allí, y lo repites varias veces, comenzarás a entender más aún el Antiguo Testamento, complementado con todo lo que se enseña en la iglesia. Esto, sin duda generará en ti una transformación.
La Biblia renueva nuestra manera de ver la vida
En Filipenses 4:8 dice: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. Pero a veces nos ocurre exactamente lo contrario, pues le damos lugar en nuestro pensamiento a las mentiras, lo deshonesto, lo injusto, lo impuro, las peleas, etc… A menudo nos adelantamos a pensar lo malo y lo que nos hace enojar, lo cual no nos hace nada bien.
Las Escrituras, por lo tanto, nos instan a que cambiemos la forma de pensar. ¿Cómo llegar a cambiar si mi mente está llena de heridas y malos recuerdos; si en lugar de recibir amor, muchas veces he recibido rechazo?
La manera de cambiar la forma de pensar (Romanos 12:2) es escuchar y atesorar la voz de Dios a través de su Palabra.

¿Dónde está el descanso y la paz?
Muchos creen que unas buenas vacaciones, una vez al año, son el remedio que necesitamos para liberarnos del estrés. Pero el verdadero descanso está en el confiar en Dios. Si te tomas del Señor, va a llegar el momento que de leer la Biblia y tomar unos minutos para meditar en ella producirá en ti una espiritualidad a prueba de toda circunstancia, pues tu mente estará ligada a la voluntad de Dios. Y esto, inevitablemente, te conduce a la paz y a la victoria.

La prudencia está en la obediencia a Dios
En Mateo 7:24-27 Jesús compara a quien oye y obedece a la Palabra de Dios con un hombre que se afirmó en la roca para edificar su casa. Aunque vinieron lluvias y grandes tormentas, su casa permaneció en pie.
El hombre prudente que oye la Palabra, la cree y la obedece está afirmado en la verdad de Dios. Jesús compara la estabilidad, la salud emocional y mental con la Biblia. Si queremos vivir en un lugar estable familiarmente, financieramente, emocionalmente, es tiempo de leer más las Escrituras, creerlas y aplicarlas a nuestra vida.
Para ello tenemos que volver a establecer las prioridades y el tiempo que le dedicamos a cada cosa, como por ejemplo Biblia es la Palabra eterna de Dios y no solo que seguirá vigente todos los días de tu vida sino que (como bien lo aclara en Isaías 55:11) ella producirá en tu corazón lo que Dios ha planeado para ti desde antes de haber llegado a este mundo!!

Eres un ser espiritual y por eso necesitas alimentarte espiritualmente
En Mateo 4:1-4 Jesús le dejaba bien en claro al diablo que no solo de pan viviría el hombre sino que también recibiría de la boca de Dios lo que necesitaba para existir. Allí se estaba enfocando a la vida espiritual. Las Escrituras son poderosas!
Por la Palabra conocemos a Dios. Si la leemos con humildad de espíritu, también seremos cuidados por él y nada en este mundo nos podrá desviar de su camino. Es más, cada vez conoceremos más de su poder y podremos tener mayor autoridad para frenar las obras de las tinieblas en nuestra vida. La Biblia renueva nuestra mente y desde allí, toda nuestra vida será transformada y recibiremos toda clase de bendiciones. Si meditas en ella y la obedeces, todo te irá bien.

Las cosas cambian cuando tú cambias, y tú cambias cuando te encuentras con Dios!
El Señor quiere hablarte a través de las Escrituras.
Si ponemos por obra la Palabra entonces vamos a ver grandes cambios en nuestra vida. El milagro comienza por uno mismo. Ese tesoro en vasos de barro es la plenitud del Espíritu Santo habitando en cada uno de nosotros.
Muchas veces nuestros corazones no llegan completamente dispuestos, sino, muy por el contrario, llegan endurecidos cual adoquines y aunque estamos en reuniones llenas de unción y fuego de Dios, cuando salimos de la iglesia, volvemos a nuestra rutina como siempre. Esta es la gran diferencia de animarse a dejar que Dios cambie los corazones de ser piedras a esponjas.
Cuando uno sumerge una roca y una esponja en un recipiente con agua y luego las escurre, la primera permanece seca por dentro mientras que la otra está empapada por todos lados.
Aunque hayas venido herido y hayas tenido que protegerte endureciendo tu corazón, es tiempo de confiar y recostarte en los brazos de tu Padre Celestial. Y cuando vengan las luchas, ya no serás como una roca inerte, sino muy por el contrario, cuanto más apreté la situación más se verá en ti el fluir del Espíritu Santo! declarando palabras de fe y amor!
Dios hace nuevas todas las cosas y la gloria postrera será mayor que la primera! Siempre serás conducido de gloria en gloria, por tanto, sostente de su mano porque toda palabra que ha salido de su boca no volverá a Él vacía.
¡Dios está por soltar algo grande en tu vida! De aquí a poco vivirás cosas maravillosas con el Señor pero tienes que estar aferrado en su Palabra. Pon tus ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe y cada promesa se cumplirá en ti!


Preguntas de reflexión:
1. ¿Cómo está tu corazón? Como una roca o como una esponja? ¿Por qué?
2. ¿Por qué La Biblia te hace más espiritual?
3. ¿Has recibido alguna promesa de parte de Dios?
4. ¿Cómo son tus devocionales? ¿Cómo está tu dieta espiritual?

Año 2010
Iglesia “La Casa del Alfarero”
Pastores Walter y Lidia Larroza

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