miércoles, 9 de junio de 2010

Lección de célula N°2 de Junio: “Como sobrevivir en tierra de gigantes”

Texto: 1 Samuel 17:32-50
¿Sabes cuánto medía Goliat? Más de tres metros; era un gigante que descendía de familia de gigantes y por si eso fuera poco, estaba también muy bien adiestrado para la batalla.
Hoy charlaremos acerca de como sobrevivir, como vencer, como avanzar, en tierra de gigantes.
Saúl, habiendo sido el primer rey de Israel, fue desaprobado por Dios por haberse permitido actitudes equivocadas. Sin embargo, todavía estaba al frente del ejército, mientras que David era solo un jovencito. Pero como Dios conocía sus corazones, David ya había sido ungido por el profeta Samuel para ser el próximo rey de Israel. Pero todavía Saúl no lo sabía.
Fue en ese enfrentamiento con Goliat que David fue a llevarles comida a sus hermanos, quienes por ser mayores, habían quedado automáticamente enrolados para la batalla. Cuando David llegó, enviado por su padre para contactar a sus hermanos, se encontró con un gigantón que estaba intimidando al ejército del pueblo de Dios amenazando con matarlos y entregar los cuerpos muertos a las aves del cielo. Veamos como continua esta historia en 1 Samuel 17:32-50.
Conozcamos tres razones
para poder sobrevivir en tierra de gigantes:
Nº 1- Para sobrevivir en tierra de gigantes debemos reconocer que estamos viviendo en el tiempo de Dios.
Cuando la Biblia habla del “tiempo de Dios” hace referencia a la palabra “Cairos”. Su significado está relacionado al momento específico donde Dios quiere hacer algo especial. Este es el tiempo de Dios para que puedas vencer a tu gigante! ¿Qué gigantes podemos tener en este tiempo? Es aquello que te preocupa y genera temor, como puede ser la enfermedad, la pobreza, la depresión; son aquellas situaciones de la vida que nos superan.
La Escritura nos enseña que a los gigantes se los debe enfrentar para que no vuelvan a aparecer en nuestra vida. Cuando los hijos de Israel, después de salir de Egipto, estaban por ingresar a la tierra de la promesa, enviaron a doce espías para reconocer el terreno. De ese grupo, diez afirmaron que sería imposible entrar y tomar aquel lugar por estar habitado por gigantes, y sólo dos de ellos (Josué y Caleb) insistieron en que a pesar de los gigantones, Dios estaba de su lado y haría que vencieran cualquier cosa para que la promesa se cumpliera. Sin embargo, la mayoría permitió que el temor endureciera su corazón y lamentablemente toda esa generación, excepto Josué y Caleb, murió en el desierto sin alcanzar lo prometido. Con el paso de los años, la nueva generación pudo ingresar a esa tierra… y ¿sabes a quienes tuvieron que enfrentar? A los gigantes!
Es por eso que aquello que no vencemos hoy, mañana lo tendremos que volver a ver y así hasta que confiemos en Dios, enfrentemos al gigante y lleguemos al objetivo. Dios está de tu lado!
¡Este es el tiempo de Dios para que puedas vencer a todos tus gigantes!
Los gigantes no te avisan que van a estar, simplemente aparecen.
David se levantó y fue a cumplir con sus obligaciones, pero de repente se encontró con un gigante. Al igual que este Goliat para David, las tentaciones aparecen en el momento y en el lugar que menos esperamos. Las crisis y las malas noticias, llegan en el momento que menos esperamos, pero el Señor te dice que hoy te va a dar la clave y la fe para sobrevivir en tiempos de gigantes!
Mientras los militares de aquel entonces se escondían y tenían miedo, este gigante blasfemaba contra Dios y asustaba al pueblo. La respuesta de muchos era “no podemos”. Y si te sientes así, este es el gigante que va a caer en tu vida este año! Tú sí puedes! No le permitas al gigante del temor seguir intimidándote! Dios está de tu lado, tal como lo estuvo con David.
Los hijos de Israel estaban muy deprimidos y se sentían inferiores. Pero, ¿Quién tenía todo el derecho de sentirse así si no era David? Porque puedes sentir el rechazo de la sociedad, en el trabajo, pero sentirse rechazado en la propia familia es lo más difícil de vencer. Para David era común que su padre lo ignorara. La Escritura dice que Dios envió a Samuel a la casa de Isaí, el padre de David, para que ungiera al nuevo rey de Israel.
Samuel era la autoridad espiritual por excelencia de aquel entonces, era alguien admirado por todos. Al llegar el profeta a la casa de Isaí, comenzó a pasar por delante de cada uno de sus hijos entendiendo que ninguno era el escogido por Dios para ser rey. Entonces le preguntó al padre de David si le faltaba conocer algún otro hijo y recién allí, Isaí recordó a su hijo menor. Fue así que lo mandaron a buscar a David quien estaba cuidando las ovejas de la familia. Ni bien apareció frente al profeta, el Espíritu Santo le confirmó a Samuel que era el elegido por Dios para reinar.

Sin embargo, luego de este suceso tan importante en la vida de David, él continuó trabajando y obedeciendo a su padre, quien hasta el momento solo le confiaba las ovejas y comida para sus hermanos en el campo de batalla. Pero allí se encontró con este gigante que llegó a su vida sin aviso. Y así te dice hoy el Señor, que como en la vida de David, que el gigante se presentó impetuoso, también se va a tener que ir porque Dios está contigo y te ha ungido con el mismo aceite con el que Samuel ungió a David.
El gigante, antes de atacar, ya los había vencido en sus mentes.
Goliat todavía no había atacado a los hijos de Israel pero ya los había vencido a través de la palabra diciéndoles que no lo lograrían, que eran totalmente inútiles. Hoy Dios te da la palabra para que contrarrestes todo cuanto el enemigo te diga. Dios no te deja solo en el campo de batalla! Él te ha ungido para darte la victoria frente a tus gigantes!
Tan sólo a través de la palabra el gigante había dominado a todo un pueblo, hasta que llegó David. Este jovencito declaró a viva voz: Entiendo lo que dices y veo tu tremenda espada.. pero yo me presento en el nombre de Jehová de los ejércitos! Quien me dará la victoria sobre tu vida!!!
¿Por qué Dios no envió a un ángel para defender a David o para ayudar a los israelitas a entrar a la tierra prometida?
Porque Él tenía un plan, el cual era que su pueblo aprendiera como sobrevivir en tierra de gigantes. Si no lo vences, nunca vas a aprender que lo puedes vencer. Tienes que vencer las batallas que se presenten en tu vida. Toda tentación, todo pecado, toda debilidad.. está para que la aplastes en el nombre de Jesús!
Nº 2- Para sobrevivir en tierra de gigantes debemos tener confianza en Dios.
Veamos 1 Samuel 16:13 que dice: “Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.”
Para sobrevivir en tierra de gigantes debemos estar seguros y tener confianza en lo que hemos recibido: el poder de lo alto!
Tenemos que tener confianza en la protección de Dios. David le dijo a Samuel que él no tenía miedo porque su confianza y protección provenían de Dios. David había experimentado la cobertura del Señor sobre los ataques de osos y leones. Ya había comprobado que cuando venían enemigos, él tenía poder, autoridad y protección de lo alto para vencer en cualquier circunstancia.
Dios te ha traído a ti a su camino, te ha elegido y predestinado con un perfecto plan para que seas más que vencedor en tierra de gigantes!!!
Simplemente, es una cuestión de confianza en el propósito de Dios para ti. Descansa en el poder que te ha dado, en la unción y respaldo que ya están sobre tu vida.
La Biblia dice que el rey Saúl quiso prestarle su armadura a David. Le dio su lanza y su escudo, diciendo de alguna manera: Aférrate a esto para que estés protegido. Pero David se sentía tan raro con aquella vestimenta que inmediatamente se la quitó y le dijo al rey: Yo no tengo mi confianza en esta armadura hecha por el hombre, mi confianza está en Dios!!
En el libro de Zacarías 4:6 b, dice: “No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”.
También dice la Biblia en Filipenses 1:6, “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”.
Cuando Moisés le preguntó a Dios cual es su nombre para presentarse en Egipto, Él le respondió: YO SOY. Dios es todo lo que necesitas: si estás enfermo, Dios te dice YO SOY tu sanador, si necesitas trabajo, Dios te dice YO SOY tu proveedor, si necesitas favor, Dios te dice YO SOY Él que te corona de favores y misericordia, si necesitas amor, Dios te dice YO SOY el que te ama con amor eterno. Todo lo que necesitas está en Él.
Tal como cuidó a Daniel de los leones, y a sus tres amigos del horno de fuego, tal como cuidó a los discípulos, así te está cuidando a ti. Solo debes depositar toda tu confianza en Él para sobrevivir en tierra de gigantes.
Nº 3- Para sobrevivir en tierra de gigantes debemos entrar en acción.
David no solamente habló con Saúl, sino que dijo: Ahora yo voy a ir hacia delante! Y tomando las piedras (que hacen referencia al lenguaje de la fe), preparó cinco de ellas, las cuales fueron las que hicieron caer al gigante supuestamente invencible.
La fe es acción. El diablo declara temor mientras que Jesús declara vida. Es fundamental que comiences a declarar la victoria de Dios hacia tu gigante!
Veamos tres versículos importantes para ver más claramente esta verdad:
a) 1 Corintios 15:57 “Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”.

b) 2 Corintios 2:14 “Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento”.

c) Romanos 8:37 “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”.

¿Estás preparado para sobrevivir ahora en tierra de gigantes?

Este es el tiempo para que te enfrentes con tus gigantes! Aunque parezcan invencibles, en realidad no lo son! Porque nada es imposible para quien está a tu lado: el Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra!! No esperes a mañana, hoy tienes todo lo que necesitas para vencer y estar tranquilo disfrutando de lo que Dios te ha prometido. Confía en el Señor, porque Él te protege todo el tiempo, declara palabras de fe y comienza la acción!
Preguntas de reflexión:
1. ¿Cómo lo trataba la vida a David? ¿Qué actitud tomaba él?
2. ¿Por qué el gigante parecía invencible?
3. ¿Qué significado podemos encontrar en David tirándole piedras al gigante? ¿Cuál fue la verdadera arma que lo hizo vencedor?
4. ¿Cuáles son mis gigantes? ¿Qué actitud escoges para vencerlos?

Año 2010
Iglesia Evangélica Pentecostal y Misionera
Pastores Walter y Lidia Larroza

No hay comentarios: