Texto: Éxodo 34:10
Tal como estuvimos aprendiendo en las clases pasadas, de acuerdo a los pequeños avances que tengamos cada día, es el resultado final que vamos a vivir. Las decisiones que tomemos hoy, nos acercarán (o no) a nuestros sueños. Es por ello que en esta charla, nos enfocaremos en la importancia de reflexionar acerca de nuestra actitud y confianza en Dios.
Sabemos que el Señor, es mayor que cualquier callejón sin salida. Es por eso que no hay nada que pueda frenar nuestro progreso hacia la plenitud, si así lo decidimos. Siempre hay esperanza, puesto que quien está a nuestro lado es Dios Todopoderoso!
Venir a la iglesia te ayuda a crecer
A veces observamos a los pastores o evangelistas que hablan desde el púlpito, y podemos llegar a pensar que ellos son el foco de atención para Dios. Mientras que la Palabra predicada por las personas en autoridad, es especialmente comisionada para quienes la escuchan. Es decir, el pastor predica para que la semilla produzca fruto en quienes la oyen y sean edificados para levantarse y marcar la historia en su vida cotidiana. Dios quiere que te prepares para lo que viene; eres muy valioso para Él y tienes que disfrutar del lugar donde te ha puesto para ser un testimonio para los demás.
Cristo viene pronto, pero como nadie sabe ni la fecha ni la hora, debemos vivir cada instante como si fuese el último. Para ello es que tenemos que poner en práctica tantas enseñanzas y preparar nuestro corazón para que el mensaje se cumpla.
Dios es amoroso pero también es justo.
El hombre, más que merecer, necesita de Dios. Con la caída de Adán y Eva, el camino al cielo se bloqueó. Pero, a través de Cristo, es que hoy tenemos la posibilidad de acceder a la salvación si le damos lugar a la fe.
Este es un regalo que debemos agradecer y cuidar hasta el último aliento. Dios desea que todos lleguen a la vida eterna. Pero no todos deciden obedecerle. Si le das a Él el primer lugar en tu vida, entonces la alegría y la plenitud están cerca.
Sabemos que en cielo, ya no habrá más enfermedades, ni deudas, ni lamento. Todo será alegría, gloria y recompensa. Pero mientras tanto, este es el tiempo de esforzarse y ser valiente para prepararnos para lo que se viene.
Así como estudiar arduamente nos prepara para luego tener un mejor puesto laboral y disfrutar de metas alcanzadas, también el prepararnos espiritualmente y vivir una vida consagrada nos dispone también para recibir una recompensa tanto aquí en la tierra como también en el cielo.
Prepárate porque lo que se viene, es grande
Como vimos en la clase pasada, en Éxodo 34:10 Dios suelta una promesa tremenda de bendición. El Señor quiere que aproveches cada instante para que su Palabra de mucho fruto en tu vida. El Señor desea que lo conozcas cada vez más.
En Habacuc 1:1 vemos una queja del profeta hacia Dios. Él veía la maldad y sentía que los perversos vivían sin limitación haciendo sufrir a los justos. Pero luego, en Habacuc 1:5 Dios le responde adelantándole que estaba por hacer algo, tan impresionante, que aunque se lo revelara, sería difícil de ser creído. Todo era parte de un plan.
El cuestionamiento de Habacuc era lógico. ¿Cómo no enojarse viendo a los malvados salirse con la suya? Sin embargo, Dios le respondió que todo era aparente, puesto que a la larga, el justo sería exaltado y el malvado recibiría su merecido.
Es como cuando nos comparamos con personas que no viven rectamente y creemos que nosotros no estamos progresando. Todo tiene su tiempo. A la larga, toda mentira sale a luz y el vivir con maldad llega a resultados nefastos. Mientras que guardar el corazón y vivir agradando al Señor producen una vida plena.
La maldad del hombre será juzgada; pero lo que nos toca a cada uno hoy es examinar nuestras motivaciones para encarrilarnos en el camino del Señor.
El justo aprende a disfrutar de las cosas hermosas de la vida como la familia, la iglesia, el servicio a Dios, etc.. No necesita dinero para ser feliz, sino que necesita ser hijo de Dios para tenerlo todo.
Si esperas, lo vas a recibir
Como cristianos tenemos ventaja. Las promesas serán cumplidas si permanecemos hasta recibirlas. Tal como dice en Habacuc 3:17-19 el profeta finalmente comprende que aunque no todo salga según lo planeado, o aparentemente falten muchas cosas, su alegría es más fuerte porque sabe que la respuesta está en camino.
Aunque todavía no veas tu promesa hacerse realidad, puedes disfrutar de la bendición de ser hijo de Dios y heredero de la paz que sobrepasa todo entendimiento!
Y si viene momento difícil, levántate en fe y espera con alegría porque mayor es nuestro Dios que todo lo que pase alrededor. Inclusive, los problemas pueden colaborar para que nuestra perspectiva no sea alterada y que siempre seamos agradecidos por lo que vamos recibiendo día a día. Toda respuesta del Señor, es por gracia.
Escribe tus sueños, entrégaselos al Señor y confía. Él te guiará a cada paso si lo dejas tomar las riendas de tu vida. Aunque hoy no veas la obra completa, espera porque sin duda, en su tiempo va a llegar. No le des lugar al desánimo, a la queja o a la murmuración. Pues este es un tiempo para preparar el corazón y disponerse por completo a dar mucho fruto!
Preguntas de reflexión:
1) Dios hará algo grande contigo, ¿lo crees?
2) ¿De qué me sirve asistir a la iglesia?
3) ¿Qué le pasó al profeta Habacuc?
4) ¿Te has sentido igual? ¿Por qué ocurren esas cosas?
Año 2012
Iglesia “Casa del Alfarero”
Pastores Walter y Lidia Larroza

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