miércoles, 7 de diciembre de 2011

Lección de célula Nº2 de Diciembre: “Cómo crecer espiritualmente”

El crecimiento espiritual comienza con una decisión. Muchas veces, lo que nos toca atravesar en la vida nos desafía a salir del estancamiento y aprovechar las oportunidades para crecer. Es más, uno de los grandes peligros de los cristianos es cuando se siente confortable y se estanca en la religión. Las estructuras, el sentirse “gente buena que respeta a Dios”, muchas veces esconde la falta de pasión por Él.

La responsabilidad de crecer y de mantener un corazón sano, es propia.

En 2 Pedro 3:18, encontramos un versículo muy valioso que no debemos nunca perder de vista. Allí Pedro desafía a los creyentes a continuar creciendo. Pero éste, no se produce por inercia, solo con estar en la iglesia, sino que es la consecuencia de la decisión de crecer. ¡Esto es algo revolucionario! Pues nos cambia el enfoque de nuestra vida espiritual. Si decido buscar a Dios, lo voy a encontrar. En cambio, si dejo que las cosas pasen, muchas veces no ocurre nada y, de a poco, se va enfriando la pasión por el Espíritu Santo.

Cómo crecer espiritualmente

En Filipenses 1:6 el Señor nos habla de que la gran obra interior es producida por Él mismo. Dios va a completar tu transformación, pues lo que ha comenzado en ti, lo va a culminar.

Pero a medida que Él nos va regenerando, es la decisión de cada uno añadir actitudes positivas, como lo son la paz, la templanza, la bondad, la fe, etc… y desechar de a poco las negativas, como son las palabras groseras, el egoísmo, el mal carácter, los pensamientos destructivos, etc…

El gran obstáculo del crecimiento

Dios utiliza todo para ir capacitándote y liberándote de tus limitaciones. Sin embargo, tenemos el caso en Gálatas 5:7 donde Pablo observa que dicha iglesia, había decaído en su fe. El proceso de transformación, en lugar de ir aumentando, se había detenido. ¿Qué provoca que el crecimiento se estanque? Aunque Dios desee verte siempre avanzando en todo, a veces somos nosotros mismos los que cerramos el corazón y nos conformamos con poco, cuando Él tiene preparado lo mejor de lo mejor.

Este es el caso de las heridas, o las culpas, que en lugar de buscar la sanidad, a veces las escondemos o permitimos que vaya creciendo el rencor, la amargura y la división. Si alguien ha lastimado tu corazón, busca seguir adelante. Procura perdonar, permitir que Dios sane tus heridas y busca el cambio para seguir avanzando. Si bien, todos podemos tener fallas, no todas las personas son iguales. Por tanto, no te quedes con el dolor y te vayas alejando sino, todo lo contrario, busca ayuda, permite que Dios sane tu corazón y renueva tu expectativa.

Que nada te afecte en tu crecimiento. Si alguien no te edifica, busca seguir creciendo por otro lado. Siempre vas a encontrar alguien en la iglesia que, con amor y testimonio, te ayude a seguir creciendo en tu fe.

La carrera de la fe tiene recompensa

En Gálatas 6:9 habla de no cansarse de hacer el bien, pues a su tiempo veremos el resultado. La recompensa, tal como en una carrera natural, la reciben aquellos que permanecen hasta llegar a la meta. Algunos lo hacen perfectamente, pero otros con las últimas fuerzas. La cuestión es permanecer.

Es inevitable que los problemas o las tentaciones aparezcan, sin embargo, tenemos la autoridad y la guía de Dios para poder derribar todo estorbo y seguir adelante. ¡Somos muy valiosos porque Cristo dio todo por nuestra vida! ¿Cómo podría Dios olvidarse de algo tan pero tan valioso? El Señor nunca te deja de lado, ni descuida tu causa. Permanece, porque hay un ejército celestial a tu alrededor luchando a tu favor!

Entonces, ¿cómo crecer espiritualmente? A continuación veremos tres puntos muy importantes a tener en cuenta para crecer espiritualmente:

1) Pasar más tiempo con Dios. Esta es la gran clave. Solo con aumentar unos minutos, cada día, a la búsqueda y a la oración a Dios, estaremos creciendo en nuestra fe. Lejos de verlo como una obligación, es la oportunidad de pasar un momento con quien mejor nos entiende, nos ama y quien realmente sabe el camino por el que debemos andar. Dispón tu corazón a pasar más tiempo con Dios y te estarás uniendo a este hermoso desafío de crecer espiritualmente.

2) Basándonos en la Palabra de Dios. Este es nuestro alimento poderoso. Es lo que activa la fe y la confianza. Sin embargo, aunque muchos comparten esto, prefieren leer cosas en las que no creen tanto y no renuevan su pensamiento con la Biblia. Si sientes que te cuesta entender las Escrituras, busca una Biblia en lenguaje sencillo y poco a poco verás como tu espíritu se fortalece.

3) Aprender a levantarse. Cuando uno falla, decae espiritualmente, anímicamente y en varios sentidos, de acuerdo al caso. Sin embargo, Dios siempre nos da la oportunidad de levantarnos para seguir adelante. No obstante, cuesta admitir los errores y a menudo uno puede tender a ocultar las fallas. Esto es dañino. Hoy en día, nos encontramos con tentaciones de todo tipo: mentales, sexuales, vicios, etc... pero ante un error, lo que nos va a ayudar a permanecer en la carrera es admitirlo, pedirle perdón a Dios y buscar de su ayuda. Esto también es parte del crecimiento. La persona que avanza espiritualmente aprende a ver el problema, se levanta, se arrepiente, se limpia y sigue adelante. No encubras lo que te está estorbando, sino busca la sanidad y el cambio.

Todo esto nos ayuda a extender nuestro territorio, tal como oró Jabes en 1 Crónicas 4:10. Anímate a ir más allá de tus limitaciones, de los temores y el mal carácter. ¡El cambio es posible! Todos somos propensos a caer pero Dios es quien está de nuestro lado para ayudarnos a levantarnos y continuar el camino.

El examinarse a sí mismo con sinceridad y buscar el cambio, es una brújula muy valiosa

En 1 Corintios 11:31 habla del auto examen. Nos vamos a encontrar con dos maneras de juicio: el dado por Dios y el propio. Si reflexionamos, si nos humillamos y permitimos que el Espíritu Santo nos siga transformando, entonces estaremos creciendo y también estaremos recibiendo la bendición y el perdón del Señor.

¿Cómo examinarse? En la Biblia encontramos un poderoso libro que ayuda a descubrir el corazón. El libros de Proverbios, especialmente, trae mucha revelación y nos va guiando a mejorar cada día, en cuanto a nuestra relación con Dios, la relación con nuestras autoridades, la familia, los compañeros, etc…

¡Dios quiere levantarte como un canal de bendición! Para ello es que te está preparando y librando de lo que te estorba. Sigue creciendo, sigue avanzando, sigue conociendo el amor de Dios. Y si encuentras algo que no te es de bendición, no lo dudes, busca la sanidad, la liberación y el cambio. Permite que el Señor siga obrando, aunque a veces pueda costar, sigue adelante y prepárate para recibir lo nuevo del Señor!

Preguntas de reflexión:

1) ¿De quién depende tu crecimiento? ¿De tu líder, tu pastor o de quién?

2) ¿Cuál puede ser el freno a la obra de Dios en tu vida?

3) ¿Cuáles son los tres desafíos para crecer en la fe?

4) ¿Para qué sirve el examinarse a uno mismo?

Año 2011

Iglesia Evangélica Pentecostal y Misionera

Pastores Walter y Lidia Larroza

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