jueves, 18 de febrero de 2010

Lección de célula Nº 1 de Febrero:“Jesucristo, por siempre el mismo”

Texto: Hebreos 13:8
“Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos”

¡Que bueno es para el alma, el saber que Jesús sigue siendo el mismo! Él tiene justamente este atributo: la inmutabilidad. Vivimos en un mundo tan cambiante, tan volátil y lamentablemente algunas cosas cambian para peor, pero lo cierto es que los cambios son parte de la humanidad porque dan referencia a la imperfección. Sin embargo, Dios dice: “YO no cambio, porque no tengo nada defectuoso en mí, pues soy perfecto”

Este es uno de los rasgos de Jesús, el ser inmutable; que lo identifica como Dios. Es por eso que depositarle nuestra vida en sus manos nos da confianza si entendemos que realmente Dios no cambia. Y en eso se basa el cristianismo, en el decir: Señor, no sea hecha mi voluntad, sino la tuya. Jesús no es una moda; Él no depende de los pastores, de las iglesias, de las denominaciones, Él es Dios!

Veamos algunas áreas donde podemos estudiar que el Señor es absolutamente el mismo por siempre:

Nº1 Su poder sigue siendo el mismo.

Por ejemplo, cuando llega a nosotros un video y vemos Su poder en otras personas, si abrimos nuestro corazón, ese mismo poder, a través de las imágenes van llenando mi propia vida y aún van cambiando el clima espiritual de la reunión. Pero de la misma manera en la que un video puede bendecirme con el poder de Jesús, también hay otros materiales que me llevan a otra clase de influencia que justamente me aleja de Dios.

Es por eso que debemos tener mucho cuidado de lo que permitimos que entre a nuestro corazón. La Biblia dice que los ojos son la ventana del alma.

El desafío del cristianismo hoy es predicar que Jesús no es un dios más, tal como en la India que tienen millones de ellos, sino que es el único. Cristo no es una actividad más en el día, sino que el buscarlo y conocerlo más, es lo central. Pero para predicarlo con denuedo, también tenemos que creer que lo mismo que pasó en Judea y Samaria, como Su poder es el mismo, también pasará hoy en todas las naciones y hasta lo último de la tierra.

En el principio del cristianismo, cuando él ya era llevado por los ángeles al cielo (tal como podemos leer en Hechos 1:9), vino un gran avivamiento en Jerusalén. Luego del Pentecostés, donde el poder del Espíritu Santo cayó sobre los discípulos de Cristo, Dios les entregó Jerusalén. ¡Miles de personas se convertían por día! Los apóstoles daban un gran testimonio de su fe en Jesucristo, a tal punto que los comenzaron a perseguir, pero ellos estaban tan envueltos del poder y la unción, que continuaban la obra ayudados y fortalecidos por el Señor. De igual manera, Dios está llenando hoy la iglesia en cada reunión y nos está dando poder y unción para llevarlo a las calles y a las familias. Hay cada vez más gloria y ¡sigue en aumento! Dios va a hacer cosas mayores, porque tu Dios no cambia!!! Su poder es el mismo porque nada en Él envejece!

En Mateo 28:18 dice: “Toda potestad me es dada en los cielos y en la tierra” Creer en Jesús no es solamente venir a la iglesia, sino confiar en un Dios que tiene todo el poder! Cuando declaramos algo en el nombre de Jesús, hasta los demonios tiemblan porque él tiene el poder y toda autoridad.

Jesús renunció a todo para venir a este mundo. Se vistió de humano, tomó forma de hombre y se humilló. Este es un principio espiritual: para poder ser exaltados, primero tenemos que humillarnos; en lugar de la venganza tiene que venir la paz. Justamente esa ley del “ojo por ojo, diente por diente” era para limitar la agresión. Es decir, que si alguien te agredía en un ojo, no podías pedirle la cabeza. Pero desde los tiempos de Jesús, se realza la relación de unos con otros.

Devolvamos bien por mal. A Jesús lo difamaban, le decían que su poder provenía del diablo y aún así él respondía con amor, devolvía bien por mal (San Juan 13:34-35 ver) Y ahora que ha vencido toda potestad de las tinieblas, le ha sido entregado todo el poder!

El poder creativo.

Y ese mismo poder, mora en nosotros. En San Juan 1:1-3 vemos que Jesús estuvo en la creación. El Señor operó en la creación y fue quien nos formo. Entonces, ¿cómo no va a poder enderezar lo que está torcido en tu vida? ¿Cómo no va a saber de que manera puede mejorar tu carácter? Muchas veces uno puede decir que no sabe para que vino al mundo, para que sigue viviendo, para qué está hoy acá, pero si le entregas al Creador tu vida, Él va a crear en ti esa naturaleza sobrenatural pura y renovadora que no solo te cambia para mejor sino que también te da para que bendigas a otros. Y esto no depende por supuesto de las circunstancias, sino que Dios obra en cualquier situación. ¡Dios puede hacerlo!

Ahora contamos con una nueva tendencia tecnológica, estamos rodeados de emails, mensajes de texto, mp3, mp4, mp5, páginas web y celulares diminutos, pero tenemos la misma necesidad del Señor que David que solo era rodeado por el “meeee” de su rebaño. Porque Jesús no cambia! Uno puede estar muy entretenido en este tiempo, pero nada suplanta a Dios. Es muy importante que tomes esta doctrina para que puedas anclarte a Él. No importa lo que estés atravesando, es Su poder creativo el que va a entrar y transformarlo todo! Él tiene la capacidad para que aquello que no existe, lo que se murió, lo que es desierto: viva!

El poder de la redención.

Y no hay milagro más grande que cuando Dios transforma una vida. Jesús es el autor y consumador de la fe y esa misma fe es la que te ha dado para que seas salvo. Su poder te transforma regenerándote y redimiéndote.

El poder que te protege.

Dios sigue siendo un pastor que cuida a su rebaño. Aún cuando nos queramos apartar, Él hará cualquier cosa para llamarte la atención para que vuelvas. Dios sabe que afuera está el lobo y por eso nunca te deja solo a la deriva. En el campo, cuando una oveja se escapa y vuelve toda lastimada a uno le cuesta entender el por qué de su huída. Pero Dios dice: “A mis ovejas yo las guardo y nadie las arrebatará de mis manos!” Una vez que Él te tiene, ya estás bajo sus ojos y cobertura. El lobo puede venir a intentar robar alguna pero Dios le dirá: Tuviste tiempo de jugar con ellas, pero ahora son mías y nadie las arrebatará de mi mano derecha!

Nº2 Sus promesas no cambian.

En Romanos 4:21 habla de que Dios es plenamente poderoso, al igual que con Abraham, para cumplir sus promesas. Tenemos que tener la confianza que tuvo él para poder esperar con paciencia y gozo.

La promesa de la provisión.

“Mi Dios pues suplirá todo cuanto os falta conforme a sus riquezas en gloria”. Si ha multiplicado milagrosamente en algún momento, entonces lo puede hacer de nuevo! Él está al tanto de tu necesidad y proveerá lo suficiente para saciarte en lo económico como también en amor, bondad y cariño.

La gente al estar con Jesús, quedaba impactada por su calidez, su amor, su mirada y su compasión. Ese mismo Jesús es el que está contigo todo el tiempo y vive en tu corazón.

La promesa de plenitud.

Aquel que lo recibe será absolutamente pleno, no necesitará otra cosa que lo llene. En el Salmo 27:4 vemos que la necesidad de David era una: Dios. Al conocer más de Jesús, te sientes pleno. El mundo va a querer atraerte, la carne y lo que nos tienta nos va a querer llevar hacia otros lados, pero si lo tenemos a Jesús, realmente no vamos a tener necesidad de ninguna otra cosa.

Dios proveerá todo lo que necesitas!

Nº3 Su amor no cambia.

El Señor no cambia porque su amor no cambia. Su persona no cambia, sigue siendo amor. Su templanza, Su mansedumbre, no cambian! Es por eso que Él te espera.

Entrégale el control de tu vida y tu destino. El rumbo de tus decisiones y proyectos. Tus temores. Dile que puedes confiar en Él porque es el único que no fallará nunca.

Jesús es el mismo de ayer, hoy y por los siglos! Su poder creativo, redentor y protector no cambian! Sus promesas aún están intactas y Su amor te espera para llenarte de plenitud todos los días y a pesar de cualquier circunstancia.

Dile que quieres experimentar el poder de la transformación tal como lo hizo con varios personajes bíblicos, porque Él sigue siendo el mismo. Declara la palabra de victoria sobre tu casa, tu familia, tu economía, tu corazón y sobre lo que hoy estés viviendo y verás su mano poderosa moverse en medio de tu necesidad! Puedes confiar en Él, porque no cambia!!
Preguntas de reflexión:
¿Qué es la inmutabilidad?
2. ¿Qué significa el poder creativo de Dios? ¿Dónde estaba Jesús antes de nacer en Belén?
3. Las promesas de Dios, ¿vencen?
4. Si lo rechazas o caes en algún error, ¿Dios deja de amarte?

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