Texto: Mateo 17:10-13
¿Cuántas veces los discípulos de Jesús le preguntaron cuestiones que no llegaban a entender realmente? Ellos conocían las profecías y sabían quien había sido Elías, pero no discernían completamente los tiempos que estaban viviendo. Esto nos lleva a recordar entonces la última palabra profética del Antiguo Testamento en Malaquías 4:5-6.
La última profecía antes del silencio
El profeta estaba declarando que Elías vendría antes del día grande y terrible de Jehová, es decir, de los últimos tiempos. Entonces, frente a la pregunta de los discípulos, Jesús les contesta que Elías ya había venido haciendo referencia a Juan el Bautista. En otras palabras, Él les declaraba que Juan había venido en el espíritu y el poder del profeta Elías para confrontar la maldad de ese momento.
Es notable como Jesús compara al profeta Elías con Juan el Bautista. El primero fue levantado por Dios para confrontar en su época al malvado rey Acab. Pero también Juan el Bautista fue levantado en el mismo espíritu y el mismo poder para confrontar la maldad y la hipocresía del tiempo de Jesús.
Elías vivió en un tiempo de rebeldía y total apostasía de Israel. Era un momento donde el rey Acab había abierto las puertas de la nación al paganismo. En todas partes se adoraba a Baal. Esto llenó de tal celo al profeta que fue guiado por Dios a desenmascarar a este ídolo de piedra ciego y sordo (1 Reyes 18). Y gracias a su clamor la manifestación sobrenatural de Dios se hizo visible. Por su palabra, dejó de llover en la nación y por su palabra, la lluvia volvió a humedecer la sequedad. Y aunque la esposa del rey intentó hacer todo lo posible para matarlo, Dios lo cuidaba. En el peor momento él recibía alimento y agua de la manera más insólita, pero viendo todos los días el poder y la protección del Señor en su vida.
Pero también hubo otro Elías: Juan el Bautista. Él también se levantó para confrontar la maldad de su tiempo, de su gobernante Herodes Antipas. Dejaba muy en claro cuál era la verdadera ley de Dios y preparaba los corazones para el arrepentimiento. El camino al Mesías estaba siendo dispuesto.
Aún así, el Mesías les decía a sus discípulos que Elías vendría una vez más.
¿A qué se refería con esto? A que vamos a ver una nueva generación de Elías levantándose en este tiempo para confrontar también la maldad de hoy. Vamos a ver personas en el mismo poder y autoridad de Elías, ser movidos por el Espíritu Santo para impactar las naciones en los postreros tiempos.
¿Qué dice la Biblia de los últimos tiempos?
Lo mismo que hoy estamos viendo pero empeorado. La maldad irá en aumento, la rebeldía hacia Dios será cada vez más notoria, se manifestarán las pestes y los desastres naturales. Explotarán guerras provocadas por el propio orgullo y la ambición del hombre que no soporta vivir bajo el gobierno de Dios.
El mal aumentará de tal manera que aún los creyentes serán tentados a dejar a Dios de lado. Y en una época como esta, una nueva generación de Elías será levantada.
Así como el primer Elías, tisbita procedente de la tierra de Galaad irrumpió en el palacio de Acab para dar fin a la idolatría de ese momento, así también irrumpió Juan el Bautista en el gobierno de Herodes Antipas para llevar luz en medio de las tinieblas del pecado de inmoralidad. Así también una nueva generación de Elías quebrará con la instalación de la maldad y la violencia de este tiempo y el venidero!
Hoy la transgresión está de moda, toda desobediencia es tolerable y lo que antes hubiese generado una crítica enorme, hoy es aplaudida. Cada uno hace con su vida lo que quiere, a veces a pesar de quienes lo acompañan en su camino. Todo conduce al individualismo y a una vida de completo egoísmo. El odio se está instalando en los matrimonios y en la familia, el adulterio es tolerable y la falta de compromiso hoy es casi normal. Esto se aleja absolutamente de la Palabra de Dios.
¿Quién va a influenciar a quién?
¿Vamos a dejar que la maldad se instale cómodamente en el mundo? ¿Vamos a dejar que personas llenas de odio se junten con hijos de Dios y los conduzcan al pecado? ¿Podríamos permitir que una manzana podrida haga podrir todo el cajón? ¡No! Esta situación se está por revertir!
Elías se enfrentó a una guerra de influencias y terminó ganando de la mano de Dios. No permitas que te lleven al pecado, sino acerca a tu familia a Dios! Tu trabajo necesita de la intervención divina! Tu barrio puede ser impactado por la influencia del Espíritu Santo. ¡No es tiempo de acomodarse y acostumbrarse a la maldad, sino que es tiempo de levantarse en oración y en poder para que la gloria de Dios se manifieste en las calles!
¡Un día veremos como una manzana sana, curará el resto del cajón podrido!
¡Dios quiere revertir los años de derrota, para que disfrutes tiempos de refrigerio espiritual! ¡Esta es la generación! Tenemos el mismo sentir que estos hombres de Dios que no toleraban la maldad (Jeremías 15:19).
¡Elías viene! No nos quedemos esperando el cambio! Oremos perseverando en clamor a Dios para que derrame su lluvia! LA unción es para recibirla y darla a quienes necesitan conocer la luz. ¡Que no prevalezca en tu universidad, en tu trabajo, en tu familia el reino de las tinieblas, sino que prevalezca el reino glorioso de Dios!
Y aunque no veas los resultados inmediatamente, persevera porque Dios escucha tu oración.
Es más, el propio Juan el Bautista fue producto de la perseverancia a través de los años de la oración de sus padres. En Lucas 1:5-17 vemos como nació este profeta de fuego.
¿Cómo va a nacer esta generación de avivamiento?
Esta generación nacerá a través de la oración. Todo lo que Dios entrega al hombre es porque se lo pidió previamente. Zacarías el sacerdote y su esposa anhelaban un hijo y no solo que Dios oyo su oración sino que envió su angel para que les anunciara que les nacería un hijo lleno del mismo poder que había experimentado el profeta Elías. Venían el gozo y la alegría!
De igual manera se está por desatar el gozo y la alegría porque el Señor va a cumplir su palabra en tu vida!
No te conformes con cómo vive el mundo. Ama la Palabra de Dios y levántate en oración para que el mundo cambie a través de la luz de Cristo! Este es el tiempo en que Dios hará nacer algo en tu vida que no se apagará más!
¿Quieres más? En Isaías 61:1-7 se habla de esta nueva generación de hombres y mujeres que se levantarán para derramar el amor de Dios al mundo. Este pasaje habla de restauración, de poder de lo alto!
Deja de lado todo lo que estorbe el obrar de Dios en tu vida y abre tu corazón a este nuevo tiempo. El Espíritu Santo quiere regenerar tu vida para que seas un árbol de justicia, un instrumento de bendición y transformación. ¿Estás listo para ser levantado en el mismo poder y autoridad de Elías?
Preguntas de reflexión:
1. ¿Quién era el profeta Elías? ¿Por qué era tan especial?
2. ¿Por qué Jesús dijo que Elías ya había venido?
3. ¿Qué tienes que ver tú con Elías?
4. ¿Hay algo que tienes que cambiar en tu vida? ¿Qué es?
5. ¿Estás preparado para ser parte de la nueva generación de poder?
6. ¿Para qué estás hoy aquí?
¿Cuántas veces los discípulos de Jesús le preguntaron cuestiones que no llegaban a entender realmente? Ellos conocían las profecías y sabían quien había sido Elías, pero no discernían completamente los tiempos que estaban viviendo. Esto nos lleva a recordar entonces la última palabra profética del Antiguo Testamento en Malaquías 4:5-6.
La última profecía antes del silencio
El profeta estaba declarando que Elías vendría antes del día grande y terrible de Jehová, es decir, de los últimos tiempos. Entonces, frente a la pregunta de los discípulos, Jesús les contesta que Elías ya había venido haciendo referencia a Juan el Bautista. En otras palabras, Él les declaraba que Juan había venido en el espíritu y el poder del profeta Elías para confrontar la maldad de ese momento.
Es notable como Jesús compara al profeta Elías con Juan el Bautista. El primero fue levantado por Dios para confrontar en su época al malvado rey Acab. Pero también Juan el Bautista fue levantado en el mismo espíritu y el mismo poder para confrontar la maldad y la hipocresía del tiempo de Jesús.
Elías vivió en un tiempo de rebeldía y total apostasía de Israel. Era un momento donde el rey Acab había abierto las puertas de la nación al paganismo. En todas partes se adoraba a Baal. Esto llenó de tal celo al profeta que fue guiado por Dios a desenmascarar a este ídolo de piedra ciego y sordo (1 Reyes 18). Y gracias a su clamor la manifestación sobrenatural de Dios se hizo visible. Por su palabra, dejó de llover en la nación y por su palabra, la lluvia volvió a humedecer la sequedad. Y aunque la esposa del rey intentó hacer todo lo posible para matarlo, Dios lo cuidaba. En el peor momento él recibía alimento y agua de la manera más insólita, pero viendo todos los días el poder y la protección del Señor en su vida.
Pero también hubo otro Elías: Juan el Bautista. Él también se levantó para confrontar la maldad de su tiempo, de su gobernante Herodes Antipas. Dejaba muy en claro cuál era la verdadera ley de Dios y preparaba los corazones para el arrepentimiento. El camino al Mesías estaba siendo dispuesto.
Aún así, el Mesías les decía a sus discípulos que Elías vendría una vez más.
¿A qué se refería con esto? A que vamos a ver una nueva generación de Elías levantándose en este tiempo para confrontar también la maldad de hoy. Vamos a ver personas en el mismo poder y autoridad de Elías, ser movidos por el Espíritu Santo para impactar las naciones en los postreros tiempos.
¿Qué dice la Biblia de los últimos tiempos?
Lo mismo que hoy estamos viendo pero empeorado. La maldad irá en aumento, la rebeldía hacia Dios será cada vez más notoria, se manifestarán las pestes y los desastres naturales. Explotarán guerras provocadas por el propio orgullo y la ambición del hombre que no soporta vivir bajo el gobierno de Dios.
El mal aumentará de tal manera que aún los creyentes serán tentados a dejar a Dios de lado. Y en una época como esta, una nueva generación de Elías será levantada.
Así como el primer Elías, tisbita procedente de la tierra de Galaad irrumpió en el palacio de Acab para dar fin a la idolatría de ese momento, así también irrumpió Juan el Bautista en el gobierno de Herodes Antipas para llevar luz en medio de las tinieblas del pecado de inmoralidad. Así también una nueva generación de Elías quebrará con la instalación de la maldad y la violencia de este tiempo y el venidero!
Hoy la transgresión está de moda, toda desobediencia es tolerable y lo que antes hubiese generado una crítica enorme, hoy es aplaudida. Cada uno hace con su vida lo que quiere, a veces a pesar de quienes lo acompañan en su camino. Todo conduce al individualismo y a una vida de completo egoísmo. El odio se está instalando en los matrimonios y en la familia, el adulterio es tolerable y la falta de compromiso hoy es casi normal. Esto se aleja absolutamente de la Palabra de Dios.
¿Quién va a influenciar a quién?
¿Vamos a dejar que la maldad se instale cómodamente en el mundo? ¿Vamos a dejar que personas llenas de odio se junten con hijos de Dios y los conduzcan al pecado? ¿Podríamos permitir que una manzana podrida haga podrir todo el cajón? ¡No! Esta situación se está por revertir!
Elías se enfrentó a una guerra de influencias y terminó ganando de la mano de Dios. No permitas que te lleven al pecado, sino acerca a tu familia a Dios! Tu trabajo necesita de la intervención divina! Tu barrio puede ser impactado por la influencia del Espíritu Santo. ¡No es tiempo de acomodarse y acostumbrarse a la maldad, sino que es tiempo de levantarse en oración y en poder para que la gloria de Dios se manifieste en las calles!
¡Un día veremos como una manzana sana, curará el resto del cajón podrido!
¡Dios quiere revertir los años de derrota, para que disfrutes tiempos de refrigerio espiritual! ¡Esta es la generación! Tenemos el mismo sentir que estos hombres de Dios que no toleraban la maldad (Jeremías 15:19).
¡Elías viene! No nos quedemos esperando el cambio! Oremos perseverando en clamor a Dios para que derrame su lluvia! LA unción es para recibirla y darla a quienes necesitan conocer la luz. ¡Que no prevalezca en tu universidad, en tu trabajo, en tu familia el reino de las tinieblas, sino que prevalezca el reino glorioso de Dios!
Y aunque no veas los resultados inmediatamente, persevera porque Dios escucha tu oración.
Es más, el propio Juan el Bautista fue producto de la perseverancia a través de los años de la oración de sus padres. En Lucas 1:5-17 vemos como nació este profeta de fuego.
¿Cómo va a nacer esta generación de avivamiento?
Esta generación nacerá a través de la oración. Todo lo que Dios entrega al hombre es porque se lo pidió previamente. Zacarías el sacerdote y su esposa anhelaban un hijo y no solo que Dios oyo su oración sino que envió su angel para que les anunciara que les nacería un hijo lleno del mismo poder que había experimentado el profeta Elías. Venían el gozo y la alegría!
De igual manera se está por desatar el gozo y la alegría porque el Señor va a cumplir su palabra en tu vida!
No te conformes con cómo vive el mundo. Ama la Palabra de Dios y levántate en oración para que el mundo cambie a través de la luz de Cristo! Este es el tiempo en que Dios hará nacer algo en tu vida que no se apagará más!
¿Quieres más? En Isaías 61:1-7 se habla de esta nueva generación de hombres y mujeres que se levantarán para derramar el amor de Dios al mundo. Este pasaje habla de restauración, de poder de lo alto!
Deja de lado todo lo que estorbe el obrar de Dios en tu vida y abre tu corazón a este nuevo tiempo. El Espíritu Santo quiere regenerar tu vida para que seas un árbol de justicia, un instrumento de bendición y transformación. ¿Estás listo para ser levantado en el mismo poder y autoridad de Elías?
Preguntas de reflexión:
1. ¿Quién era el profeta Elías? ¿Por qué era tan especial?
2. ¿Por qué Jesús dijo que Elías ya había venido?
3. ¿Qué tienes que ver tú con Elías?
4. ¿Hay algo que tienes que cambiar en tu vida? ¿Qué es?
5. ¿Estás preparado para ser parte de la nueva generación de poder?
6. ¿Para qué estás hoy aquí?

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