sábado, 11 de agosto de 2012

Lección de célula Nº3 de Agosto: “Cómo seguir creyendo, aún en un mundo que cada vez cree menos”

INTRODUCCIÓN

En un tiempo de humanismo, donde la razón pesa más que la fe, nos encontramos con el desafío de descubrir que la esperanza nos conduce por el mejor camino. Veamos entonces que nos revela la Palabra en cuanto a cómo seguir creyendo aún en medio de una sociedad que cree que lo mejor es dejarlo a Dios de lado.

DESARROLLO

Sabemos que nuestro Dios no tiene hijos favoritos, sino que nos ama a todos por igual. Él no hace acepción de personas, sin embargo si hace acepción de corazones. ¿Cómo es esto? Si bien nuestro Padre Celestial nos ama con amor eterno, no todos sus hijos lo amamos a Él con el mismo corazón.

En la parábola del sembrador (Lucas 8:4-8), vemos que sale a sembrar y a todos da la misma semilla, sin embargo no todos los corazones la reciben de la misma forma. Allí nos encontramos con personas que reciben su Palabra con alegría y al tiempo, dan fruto al ciento por uno (tierra fértil). Pero también están los que le creen más a las preocupaciones (los de los espinos) o a las tentaciones (los de las piedras) que a la fe. Y por último también tenemos a los que tienen el corazón endurecido (los del camino) y no permiten que el amor de Dios los ayude a crecer. El Señor nos ama a todos por igual, pero cada uno de nosotros tiene una diferente manera de recibir lo nuevo de Dios.

El mismo Apóstol Pablo decía que aunque había comenzado la buena carrera, todavía no lo conocía todo y proseguía a la meta en busca de más de Dios.

La Biblia no ha cambiado, sigue siendo la misma, el amor del Señor tampoco! Estamos en tiempos de un mover muy especial del Espíritu Santo. Este es el momento para rendirnos y permitir que su Palabra nos transforme y que podamos ser luz en un mundo que cada vez está en mayor oscuridad.

Hoy vemos en la sociedad cosas que en otro tiempo serían totalmente escandalosas. Es más, a lo bueno de leer las Escrituras, venir a la iglesia y hablar de Cristo, ahora claramente lo catalogan de “malo”, de antiguo, etc.. Mientras que a lo que destruye y hace daño lo llaman bueno. Esto se ha instalado en la sociedad y se está saturando de inmoralidad. Sin embargo, El Señor, en su soberana gracia, está visitando a su pueblo con una porción mayor de su presencia!

¡Dios te ha dado poder para seguir adelante aún en un mundo que no le cree! Asi como los peces de mar pasan toda su vida nadando en agua sumamente salada y su carne es dulce, así también tú puedes vivir en una sociedad repleta de maldad y valores degradados, y continuar con tu fe intacta!

Entonces, ¿cómo seguir creyendo en un mundo que cada vez cree menos y está más humanista dejando a Dios de lado? Necesitamos su gracia y su salvación. Recordar esto nos ayuda a encaminarnos y proseguir, como Pablo, a la meta.

Hoy se hablan de doctrinas totalmente equivocadas, como la reencarnación que brinda la posibilidad de seguir purgando culpas más allá de la muerte cuando en las Escrituras el Señor claramente anuncia que toda persona muere una sola vez y después de esto debe rendir cuentas en el juicio (Hebreos 9:27). O también que el infierno es la continuación del boliche, plagado de vicios y diversión ilimitados, cuando en realidad es un lugar de tormento absoluto. El tener una imagen equivocada, hace que no tengamos en claro la meta. La verdadera espiritualidad no está en otro que no sea Jesús, pues Él es el único camino a Dios.

Las tres preguntas

Toda persona en la vida llega a cuestionarse tres preguntas fundamentales:

a) ¿De qué voy a vivir? Esto tiene que ver con la vocación, con el proyecto laboral.

b) ¿Con quién voy a vivir? Lo cual se refiere a lo emocional, a la persona con la que se compartirá la vida.

c) ¿Para quién voy a vivir? Es la razón de por qué uno nace, el propósito. Hay quienes logran responder las dos preguntas anteriores, logrando una buena carrera y una hermosa familia y aún así se sienten vacíos y sin propósito para vivir.

La razón de nuestra vida es Jesús. ¡Hoy la iglesia se está levantando más que nunca! Puesto que aunque veamos solo lo natural, hay un ejército de ángeles luchando a nuestro favor a cada momento!

Las etapas de la fe

En Génesis 15:1-6, Dios le promete a Abraham un hijo. Es más, lo lleva fuera de su tienda para que al contar las estrellas vea la inmensidad de lo que iba a recibir. Abraham no era un hombre maduro, sino que él y su esposa Sara eran ya muy ancianos. Por lo tanto, esta promesa era imposible de cumplirse. Sin embargo en Génesis 21:1-3 vemos que pasados 25 años aproximadamente, la promesa del hijo se cumplió en Isaac. Y sabemos que hoy el pueblo de Israel es extremadamente numeroso!

Así como se declara en Romanos 4:18-25 Abraham a pesar de que pasaban los años y él no veía respuesta su fe no se debilitaba, sino que continuaba enfocado en el Señor. Así también aunque todavía no estés viendo la promesa cumplirse, sigue creyendo, sigue esperando el cambio en tu familia, en tus finanzas o en donde veas desierto, porque pronto, en su tiempo justo, verás la respuesta llegar milagrosamente de parte de Dios!!

Abraham siguió el proceso de la fe. ¿Cómo seguir creyendo aún en un mundo que cada vez cree menos? La respuesta está en permanecer a través de los diferentes momentos que nos toca atravesar, veamos entonces cuales son las etapas de la fe:

1) La visión: Es cuando Dios nos muestra lo que va a hacer con nosotros. Así como con Abraham cuando le mostró las estrellas y le dijo que así sería su propia familia (Génesis 15:5).

2) La demora: Es cuando ya tenemos la visión pero todavía no vemos la respuesta. Fue el tiempo en el que Abraham y Sara seguían esperando aún sin ver todavía cambios a pesar de los años transcurridos (Génesis 17:1-9). Este es un tiempo de preparación.

3) La dificultad: Es cuando la demora se hace larga, los caminos se comienzan a cerrar y parecen sin salida. Sin embargo, es el momento de perseverar y adorar a Dios más que nunca porque pronto la promesa está por cumplirse.

4) La victoria: En Génesis 21:1-2 vemos que Sara concibió a Isaac y la promesa milagrosamente llegó a su cumplimiento. Así también si permanecemos en fe, aunque hayamos sufrido demoras y circunstancias difíciles, podremos ver como Dios siempre cumple lo que promete. ¡Para Dios todo es posible!

CONCLUSIÓN

Aunque hoy estés con la visión en el corazón pero sin avances a simple vista o, aún peor, atravesando situaciones críticas, no te desanimes. Todo lo que Dios promete, lo cumple. Por tanto no te dejes llevar por como el mundo desacredite a Dios o a tu esperanza, sino que es el tiempo de permanecer y continuar alabando y creyéndole a un Dios que te ama con un amor incalculable! ¡Sigue adelante porque tu victoria está cerca! ¡La razón de vivir es Jesús!

Preguntas de reflexión:

1) ¿Cuál es la verdadera razón de vivir?

2) ¿Cuál es tu visión?

3) ¿En que etapa de la fe te encuentras?

Año 2012

Iglesia “Casa del Alfarero”

Pastores Walter y Lidia Larroza

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